Tijuana.- El hecho de que la ciudadanía apoye, aplauda o se deslinde de decisiones inapropiadas tomadas por los gobernantes no es lo deseable, luego que se esto pueda traer consecuencias negativas para la propia población, explicó el analista político, Leonardo Curzio.
Sin mencionar el nombre del gobernador del estado, Jaime Bonilla Valdez, el también académico lo puso de ejemplo al mencionar el conflicto que existe entre el mandatario estatal y el alcalde de Tijuana, Arturo González Cruz, indicando que ese tipo de acciones no deben ser celebradas.
“La calidad de las instituciones no mejora solamente porque hay un buen presidente o no, es la ciudadanía que se moviliza, que aporta, que crítica, que tiene un control y exige rendición de cuentas, que exige el imperio de la ley y no entra en complicidades o en amoríos con los políticos de turno que de pronto dicen vamos en estos momentos a expropiar un club de golf porque es un tema muy apetitoso”, manifestó.
Añadió que permitir que lleven a cabo ese y otro tipo de cuestiones a manera de venganza puede verse reflejado en la ciudadanía. “Si la ciudadanía queda pasmada y dice es el pleito de los titanes, así es la política, que lo expropien, mañana vendrán por ellos”, advirtió.
Curzio refirió que en términos de expresión pública el creer que todo depende de los gobernantes es una actitud regresiva, que no abona al desarrollo de la ciudadanía.
“Las sociedades modernas y creo que Tijuana y Baja California de alguna manera muy claramente lo ejemplifica, saben que la modernización y el cambio no depende aunque ayuda mucho que haya persona virtuosa en la cabeza, pero no depende de ella la transformación”, concluyó.